jueves, 26 de marzo de 2009

Las pajarillas

DSC08386 Varias lonas dispuestas de manera vertical cubrían el resto de las casas que aún se encontraban en construcción, en espera de captar mediante su hermana mayor, la atención de algún buen sujeto de crédito. En los primeros lugares del área de estacionamiento se encontraban en hilera un Volvo, un BMW y un auto japonés de gran tamaño, descendiente directo de sus hermanas descubiertas en el área de carga, que antaño se usaban solo en los ranchos para las faenas agropecuarias.

Al frente de la homenajeada, brillaba bajo las pequeñas lámparas ahorradores, un clase E. Me parece recordar que eran más de veinte, en cualquier caso un buen ahorro hubiese sido instalar solo la mitad, logrando aún un excelente nivel lumínico.

No, todavía no era el momento de entrar, además de una edecán con alitas verdes de hada, el acceso se encontraba franqueado por un listón rojo a la espera del funcionario adecuado a la ocasión. Nos dirigimos en cambio a la carpa donde habría de llevarse a cabo el coctel; ya una agrupación atacaba con ritmos de jazz los pocos espacios que las conversaciones dejaban libres. Entre brebajes de rojo intenso localicé al proveedor de whisky. Recurrí de inmediato a sus servicios.

Dispuestas frente al podio se encontraban unas diez hileras de sillas de alambrón con respaldo y asiento tan rojos como los brebajes, desde ahí se debería escuchar el discurso. Muy pocas personas ocupaban alguna silla, tan solo en los extremos.

Un poco más hacia el acceso de la carpa se encontraban unos cuantos sillones dispuestos a manera de sala de estar, convenientemente cerca de la barra del rojo brebaje, el cual al parecer no tenía el éxito esperado, pues los vasos se acumulaban sobre la mesa y no se les veía lanzar destellos desde las manos de la concurrencia. En cambio si los licores de agave, uva y cebada.

Sentado en el sillón opuesto al que me adueñé, se encontraba un hombre de traje café, chaleco tejido bajo el saco, corbata de nudo inmaculado y un bastón cuyo puño giraba impaciente entre las vetustas manos. Por encima de los ojos agrandados por las poderosas lentes se dibujaba un amplio horizonte rebordeado apenas por tímidos cabellos blancos alineados a sabios intervalos, señal de la erosión que los poderosos pensamientos que seguramente aun brotaban de aquel afluente. La esposa de Don Antonio, como habría más tarde de saber era su nombre, se había acomodado en el sillón individual perpendicular al doble ocupado por su esposo. Yo había ocupado el taburete a la cabecera.

- ¿Tienes esposa? – Soltó inesperadamente aquel hombre.

- No – Respondí –, pero si novia.

- ¿Porqué no te casas? – Siguió. A lo que solo atiné a sonreir, pues no tenía respuesta a esa pregunta.

- Me llamo Antonio Fernández – Dijo extendiendo la mano, dejando al fin el bastón recargado sobre un costado del sillón, con lo que rompió el brevísimo, y aun incómodo silencio provocado por su inicial ataque.

- Mucho gusto – Respondí estrechando la mano extendida, le dije mi nombre y en seguida le mostré la foto de ella que llevo en la cartera.

- Es bonita. ¿Porqué no te casas? – Volvió a preguntar, metiendo una mano al bolsillo de su chaqueta, para luego extraer una pajarilla de papel. – Toma – Dijo tendiéndomela –, llévasela, te la regalo.

- Gracias. – Le dije aun con timidez.

- Tengo muchas – Y al decir esto extrajo la palma llena de ellas, todas del mismo tamaño – Yo las hago, llevo más de veinte años haciéndolas. Mira. – Y me mostró un paquete de papelillos cuadrados unidos por un clip, que sacó del otro bolsillo de la chaqueta.

Como si no estuviése nadie más ahí, volvió a meter las pajarillas al bolsillo, desprendió una hoja del paquete y comenzó una maniobra que, de tan familiar comenzó a parecer sencilla. Un doblez por la diagonal aquí, otro sobre la media allá, puntas más angulosas y al fin tiró de dos de ellas y la pequeña ave comenzó a aletear para postrarse junto a la que poco antes me había obsequiado, que por ahora reposaba en la mesita de centro.

- Tengo 40 años en México, pero soy español. ¿Se nota? – Dijo con un poco de sarcasmo y exageradísimo acento peninsular.

- Si, - respondí – por el acento, no lo ha perdido.- Reí a mi vez.

- Yo instalé las antenas del Canal 13, por eso me vine a México, por eso y porque soy anti franquista.

- Entonces... – comencé a decir inocentemente, seguro de haber detectado un error de fechas.

- No vine a México de inmediato – me interrumpió – Salí de España y me fui a Inglaterra, ahí aprendí lo de las antenas y trabajé para una compañía que las hacía e instalaba. Allá nació mi hija, ella decoró la casa muestra. ¿Ya la viste? – Debí hacer algún gesto de duda –, a la casa – Siguió.

- No.

- Allá está – Nuevamente mi gestó debió asomar – Mi hija, Rose Mary. Le pusimos nombre inglés porque nunca pensamos que saldríamos de Inglaterra. Cuando inició el Canal 13. ¿Te acuerdas, que luego fue Imevisión? – Asentí brevemente – Contrataron a la empresa para la que trabajaba para montar las antenas de transmisión. Cuando supe que alguien debía viajar a México para coordinar la instalación, me ofrecí de inmediato. La ilusión más grande de un anti franquista era conocer México, sentía una profundo agradecimiento hacia el General Cárdenas, luego de que recibió a los exiliados durante la guerra civil. Además, en medio de las dictaduras militares en centro y Sudamérica, para nosotros México era el modelo que demostraba que en los países iberoamericanos podía haber gobiernos civiles democráticos. En ese entonces claro, yo no conocía al PRI.

Hizo una pausa y se dejó que su mirada se perdiera en algún punto de la alfombra, tan roja como el brebaje y los mullidos asientos de las sillas. Solo los sillones eran blancos, ¿reducto de paz?. Esbozó una franca sonrisa y continuó su relato.

- Cuando terminamos las instalaciones creí que era tiempo de volver a Inglaterra, entonces en Canal 13 me ofrecieron quedarme como gerente de adquisiciones. Básicamente mi trabajo sería mantenerme en contacto con mi antigua compañía para asegurar el abasto de partes y refacciones que mantuvieran en operación aquellas antenas y quizás, de ser necesario comprar más. Acepté y desde entonces vivo aquí con mi familia.

Mientras todo eso Don Antonio decía, sus manos empollaban una y otra vez las pequeñas pajarillas de papel, que de entre sus dedos se iban a depositar al bolsillo de su chaqueta, no sin antes haber demostrado que podían mover las alas. Todas lo lograban y, en vez de iniciar el vuelo, se iban a acumular junto con sus antecesoras en la sombría pajarera de lana.

La mano derecha sacaba del bolsillo un cuadrito más, en pocos minutos las diestras manos, algún día para cableados, hoy para papiroflexia, daban volumen al plano y tras aletear un par de veces, la siniestra iba a depositarlas en su penúltima morada. Quizás en casa, Don Antonio en persona, su esposa, alguna hija o la mucama sacarían las pajarillas de la chaqueta para depositarlas sobre una repisa llena de alas de papel, tal vez se olvidarían para siempre de volar en el fondo de un obscuro cajón. El cesto de la basura no fue en ese momento, ni lo es ahora, una opción que cruzara por mi mente.

De la carpa del discurso inaugural, que ninguno de los dos había atendido, nos dirigimos a la sala de la casa muestra.

- Son años de papeles acumulados – Había dicho Don Antonio. – Memoranda, cotizaciones, contratos. ¡Qué se yo! Uno acumula tal cantidad de basura a lo largo de la vida.

- Eso era antes – Continuó tras un breve silencio que ni el aire osó interrumpir, la casa muestra ya se llenaba de azorados visitantes, que ascendían a la planta alta dejando que la sala se convirtiera en un espacio agradable nuevamente – Ya no acumulo basura, ahora acumulo pajarillas.

- Don Antonio –Le dije- ¿me puede enseñar a hacerlas?

Ni del derecho, ni del izquierdo, no buscó en ningún bolsillo. Del recuerdo, del fondo de las baldosas que cubrían el piso de la casa, Don Antonio sacó su mirada, del corazón una sonrisa y de su avispada mente los pasos detallados de cada uno de los dobleces, audaces algunos, que me llevarían a hacer mi primera pajarilla. Lo logré, con menos vida y las plumas un tanto desaliñadas. Mi creación aleteó al fin.

La presencia de la decoradora no fue más necesaria en el “show room”, con ella se fue Don Antonio. Nos estrechamos la mano para despedirnos y acompañé su pausado andar hasta la puerta con la mirada. Nunca más le volví a ver.

Yo todavía no tengo ni la habilidad, ni la cantidad de papeles que él demostró tener, pero que mejor que cambiar una colección de basura, por una enorme parvada de pajarillas.

Jacinta Francisco Marcial  sigue presa al día de hoy, yo soy Jacinta y exijo libertad, justicia.

Si quieres conocer más acerca de la arbitrariedad de las autoridades queretanas en contra de esta mujer ótomí, y la manera en que puedes ayudar, visita el sitio http://centroprodh.org.mx/index1.htm

Artículo 3
Todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.

miércoles, 11 de marzo de 2009

¡Danny Boyle lo vuelve a hacer!

Las experiencias de la vida, buenas o no tanto, e incluso las malas, son invaluables lecciones cuyo aprendizaje habrá de ser útil en algún momento el cual muchas veces vemos lejano, o acaso ni siquiera alcanzamos a vislumbrar.

Tal es el caso de la historia de Jamal, el héroe de la multi galardonada película "Quiero ser millonario" (Slumdog Millionaire; Gran Bretaña- Estados Unidos 2008), del director Danny Boyle, a quien vemos desde la tierna infancia vivida en la más absoluta miseria acrecentada por la temprana orfandad durante un ataque interreligioso. Su atropellada vida lo lleva a acumular un gran número de violentas y traumáticas experiencias que más tarde habrán de ser clave para alcanzar, mediante un concurso televisivo de trivia, el cual tampoco está libre de sinsabores, su más preciado anhelo, estar al lado de Latika, una niña originaria del mismo barrio marginal de quien vive enamorado desde niño y a todo lo largo de la película.

Una película que retrata un ángulo de la India que mucho me recuerda al ángulo obtuso que abraza la vida de millones de mexicanos, donde, a pesar de las penurias, se vive y se lucha por alcanzar la felicidad. Felicidad entre la basura, la mierda, las balas, la mafia. Y, para recordarnos que a fin de cuentas no es una producción de Hollywood, si no de Bolllywood, el glorioso final surge coreográfico para deleite de la ya de por si satisfecha audiencia, con una breve, pero sabrosa frase en castellano.

"Quiero ser millonario", junto con "Trainspotting", es simplemente un maravilla más del repertorio de Danny Boyle.

El Tesoro Mexicano

carstensResponsable de salvaguardar las arcas de la nación, Agustín Cartens poco ha logrado como miembro del gabinete económico frente al embate dilapidador de las ambiciones "especuleras" de los misteriosos saca dólares, quienes poco a poco, o ni tan de a poco, agotan las reservas internacionales del país.  Quizás por ello es que ahora aporta invaluables momentos para las arcas de la ignominia nacional. No solo le bastó hacer un fallido lanzamiento inaugural en el encuentro entre las selecciones mexicana y australiana en el Clásico Mundial de beisbol, en medio de abucheos, más por su precario desempeño a ojos de los mexicanos, que por su lamentable pitcheo, si no que además dejó ver ante los ojos del mundo representados por la lente de Reuters, que no solo es fanático de las Krispy Kreme, si notambién de algunas primeras damas europeas. Una imagen dice más que mil palabras.Bruni

No solo de declaraciones, también de miradas es ligero nuestro "Gran" y por lo demás, pesado, Secretario de Hacienda.

Privilegios

¿Con quién hay que hablar, señor presidente para formar comisiones bilaterales que revisen casos judiciales?

Yo tengo uno, puesto ya sobre la mesa por el periodista Ricardo Rocha desde el 26 de marzo del 2006 a través de su artículo en El Universal, el de la señora Jacinta Francisco Marcial, condenada a 23 años de prisión, por delitos que pueden resumirse en tres de los peores pecados que se pueden cometer involuntariamente en México, ser pobre, ser mujer y ser indígena. ¡Libertad inmediata a Jacinta!

Artículo 2

1. Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición.

2. Además, no se hará distinción alguna fundada en la condición política, jurídica o internacional del país o territorio de cuya jurisdicción dependa una persona, tanto si se trata de un país independiente, como de un territorio bajo administración fiduciaria, no autónomo o sometido a cualquier otra limitación de soberanía.

viernes, 20 de febrero de 2009

¡Chitón!

Girando principalmente al rededor del caso de la salida de Carmen Aristegui de W Radio, "Voces Silenciadas" es un documental, parte del programa Ambulante, que revisa los casos de los periodistas que en años recientes han sido silenciados, algunos de la manera "light" en que lo fue Aristegui o Gutierrez Vivó, hasta los lamentabilísimos casos de Manuel Buendía, cuyo asesino acaba de ser puesto en libertad tras 19 años en prisión, o el camarógrafo Brad Will, cuyo asesinato fué documentado por su propia cámara.

María del Carmen Lara realiza un impecable trabajo de investigación, dando cuenta en su documental del estado que hoy guarda la libertad de expresión en nuestro país. Apoyada en entrevistas con notables politólogos y periodistas mexicanos de la talla de Miguel Ángel Granados Chapa, Denisse Dresser, Lorenzo Meyer, y la propia Carmen, quien en un momento anegdótico de la cinta, pone en duda el que el documental pudiese algún día ser visto por alguien, entre otros; con el vacío, como es de esperarse en este tipo de trabajos, de las voces de las contra partes, caso concreto de Ciro Gómez Leyva o del director de W Radio, cuya negativa a dar declaraciones para el documental se hace evidente a todo lo largo de la cinta; este documental desenmascara uno más de los mitos que envuelven la vida diaria de los mexicanos, la libre expresión.

Espacios como este, donde la audiencia difícilmente excede el centenar, son privilegiados en cuanto a poder decir y comentar, en tono libre y abierto, respecto a cualquier tema, sin embargo, otrora líderes de audiencia, gracias a su veracidad y compromiso con la información, personas como Carmen Aristeguí y José Gutierrez Vivó, estarán siempre bajo riesgo de ser burdamente censurados por los poderes, formales y de facto que imperan en nuestra simulada democracia.

Enhorabuena pues por Ambulante. No te duermas, la información jamás irá a llamar a tu puerta, persíguela, pues es una presa valiosa difícil de encontrar.

¡Hasta la próxima!

Artículo 1

Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.

miércoles, 18 de febrero de 2009

¿Ver o leer?

ver o leer

Cuando terminé de ver la saga completa de "El Señor de los Anillos", solamente había terminado de leer las dos primeras partes y estaba a la mitad de "El Retorno del Rey", tercera y última de las obras de J. R. R. Tolkien, que a bien tuviera el director Peter Jackson llevar a la pantalla de plata. Han pasado ya cerca de 6 años desde que vi esta película y no he terminado de leer el libro, lo que es peor, no he podido decidirme si es mejor el libro o la película.

Ante esta disyuntiva concluyo que literatura y cine son artes, que si bien pueden relacionarse de manera muy estrecha, son diferentes y en cada una encontramos maravillas, así como desilusiones.

Así, el título de esta entrega cobra vigencia, cuando al salir de una sala de cine donde se ha proyectado una película basada en un libro, la gente invariablemente comentará si esta ha sido mejor o peor que la obra en que se basa, siendo esta, normalmente superior a su similar de celuloide. Yo, sin embargo, en muchos casos difiero.

Hace poco escuché esta discusión al salir de una función cuando una pareja de cinéfilos pasaba frente al póster que anunciaba la próxima aparición de "Ángeles y Demonios", basada en la obra del mismo nombre del escritor Dan Brown, si, el autor de "El Código Da Vinci". La mujer se inclinaba finalmente por el libro, el cual había, según entendí, tenido oportunidad de leer antes de ver la película protagonizada por Tom Hanks. Estuve de acuerdo.

Si bien la novela de "El Código Da Vinci" tiene un inicio espectacular, que atrapa al lector en cuestión de minutos, da la impresión de que los enredos son tales, que acercándose el final, al autor se le agotan los recursos creativos y sale a flote con un insípido final, muy por debajo de su teatral comienzo. La obra, hecha con toda intención de llevarse a la pantalla, es, a pesar de sus altibajos, muy superior a la producción cinematográfica, donde muchas dilucidaciones de los protagonistas, sus ingeniosas maneras de dar con las pistas, quedan en la sombra, fuera del alcance del espectador. En fin, en este caso, el libro es superior a la película.

No obstante, el caso de películas como Trainspotting, no puede ser tratado de la misma manera, pues el director Dany Boyle resuelve los vacíos que pudiesen generarse al no poder representar en la pantalla cada pensamiento que pasa por la enferma y aturdida mente de Renton y sus "amigos", creados por la audaz mente de Irvine Welsh, con recursos propios del séptimo arte en el cual se especializa. Nada dice en la novela escrita de una inmersión submarina en busca de un supositorio de heroína en el excusado del baño más sucio de Edimburgo, sin embargo, esta escena da cuenta de la creatividad de un verdadero exponente del séptimo arte y, es con detalles de esta magnitud, que uno no extraña la novela al ver el filme. En este caso, la novela es excepcional y el libro también. Cada uno en su campo, cada uno en su arena.

En México, mejor ejemplo que "Arráncame la Vida", no puedo encontrar, donde la película muestra detalles importantísimos, que quizás en el libro no sean tan relevantes, como el que la pieza que la orquesta interpreta en Bellas Artes y que conmueve a Catita es "Cielito Lindo", lo cual no se refiere en la novela, sin que ello sea obstáculo para que el lector perciba la tremenda emoción que el momento significó para la protagonista de la obra. El libro y la película son dignas de aclamación

Novelas como Misery de Stephen King, The Firm de John Grisham, la previamente citada, "Código da Vinci" de Dan Brown, resultan en ejercicios de taquilla exitosos al llevarse a la pantalla grande.

¿Qué es mejor entonces? ¿Leer el libro o ver la película? Grandes obras literarias , tratadas por verdaderos artistas, pueden convertirse en nuevas y geniales obras artísticas, simples best sellers, comúnmente tenderán a convertirse en eso, éxitos de taquilla. Sin duda hay sus excepciones hacia uno y otro lado, pero serán eso casos aislados.

Finalmente, si se es amante de la lectura y un buen libro ha sido llevado al cine, lo mejor será ver la película con las reservas que merece, si el proyecto es dirigido por artistas, el resultado será sin duda satisfactorio, de lo contrario, no habremos generado amplias expectativas. En el caso contrario, si se es cinéfilo, y se descubre una magnífica puesta en pantalla, lo más seguro es que en el libro descubramos deleites aun mayores.

Con la reflexión anterior, y después de haber visto la maravillosa película animada "Coraline y la Puerta Secreta", definitivamente la obra de Neil Gaiman será mi siguiente obra de cabecera.

El día de ayer, el secretario de economía, Gerardo Ruiz Mateos, declaró ante notables mexicanos en París, que, de no haber actuado el gobierno de Felipe Calderón de la manera en que lo ha hecho ante el crimen organizado, seguramente el próximo presidente de México sería un narcotraficante. Yo le pregunto, con la lógica de su aseveración al señor Ruiz Mateos, si antes se había tolerado y se habían dejado las cosas como estaban, ¿quién nos asegura entonces que Calderón mismo no es un capo más con el control del ejército, tratando de eliminar a sus cárteles rivales?

¡Hasta la próxima!

jueves, 12 de febrero de 2009

Corsarios de la claqueta.

¿Cuánto quieres a tus hijos, cuánto vale tu amor propio?, ¿diez, doce, tres por quince pesos?

Por fin alguien estableció una manera coherente y sencilla de medir el amor, la próxima vez que tu novia te pregunte, ¿cuánto me quieres?, tal vez podrás decirle -"la colección Stanley Kubrick"-, o quizás -"la edición de aniversario de Star Wars"-. Originales, claro. Aunque, ¿qué expresa más amor, un DVD original de $180.00 o dieciocho películas clonadas de a $10.00 cada una? Finalmente el dinero gastado fue el mismo. ¡Oh, no! El métrico no es preciso, tiene fallas.

Tengo fe en que el día que el amor deba ser expresado en DVD's y CD's originales esté mucho más lejano, que el, todavía lejano día en que se logre abatir la piratería en México.

Aquella tarde en que, antes de iniciar la proyección de una película en un Cinépolis, vi el anuncio en el que aparecen tres niñas de entre 11 y 13 años, donde una de ellas, mientras trata de quedar bien con su ligue cibernético, es dúramente criticada por sus amigas al encontrar estas en una repisa películas piratas, me sentí francamente defraudado por la industria del cine en video, lo cual no hubiera sido así, a no ser que el anuncio anterior de la misma campaña me había parecido muy ingenioso, no el de los niños dicendo a coro y al borde del llanto: "tenemos un papá pidata" (el cual tampoco me pareció muy genial), si no aquel donde la madre no tiene cara para reprocharle al hijo el que hubiese comprado el examen, cuando ella llevaba orgullosa a su casa solo copias piratas de los éxitos en video. El más reciente pues, me pareció un desesperado intento por apelar a los más bajos valores de la sociedad consumista del siglo XXI, para llamar la atención sobre un problema cuya solución no tiene visos de llegar en el corto plazo. La piratería.

Quise saber entonces cuál sería la reacción de alguien que habitualmente recurriera a la piratería para ver sus producciones filmográficas favoritas, así que en una charla con un amigo cercano, le pregunté qué pensaba él de el anuncio arriba referido. ¿Cuál anuncio?, fue su respuesta. Me quedó perfectamente claro que el anuncio entonces, no importa si está bien o mal hecho, no llega al consumidor adecuado. Quizás suene inapropiado, pero la respuesta me causó cierto alivio.

El problema de la piratería y la manera en que se pretende abatir, apelando a la conciencia ciudadana, ha sido a todas luces ineficaz por decir lo menos, y es que se apela a razones que poco o nada tienen que ver con la sociedad mexicana. Para empezar, si una niña en la secundaria tiene computadora y conexión de banda ancha en su propia recámara, es muy probable entonces que sus padres también le compren títulos originales y no de "puestecitos", ya que seguramente sus papás, ni viajan en metro, ni hacen las compras en el mercado, sitios donde normalmente se expenden este tipo de mercancías apócrifas. La sugerencia perversa de que el amor se mide en términos de la calidad o, mejor dicho, de el origen legal o ilegal de las películas que se regalan a los hijos, espero no cause ningún efecto, fuera de la repulsión en los consumidores de este tipo de productos. Y es que las razones esgrimidas, más bien parecen ir dirigidas a causar lástima por las pobres compañías establecidas por parte del público en general. De acuerdo a la Cámara Nacional de la Industria Electrónica de Comunicaciones y Tecnologías de la Información (CANIETI) en su pagina http://www.canieti.org, la piratería ha provocado en los 3 últimos años una reducción de empleos del 45% (1500 empleos por año), lo cual quiere decir que hace 3 años, la industria afectada daba empleo a 10,000 trabajadores. No me sorprende entonces porqué no conozco a nadie que haya perdido su empleo por causa de la piratería. Toda esta industria, entre música, cine y juegos de video así como software, daba empleo hace 3 años al equivalente al que dan tres o cuatro plantas de tamaño promedio de otras industrias manufactureras, como la automotriz, por ejemplo.

La probabilidad de que tu padre, hermano, pareja, hijo o amigo se queden sin trabajo por causa de la piratería es muy pequeña, en comparación con el gusto que te das por tener una película de estreno por solo $10.00.

Por causa de la piratería no podemos apoyar a nuevos talentos a producir sus discos, suelen esgrimir como causa las empresas productoras de música en CD. Hace 20 años, cuando la piratería no era un tema tan en boga, solo pude conseguir el cassette de Kenny y los Eléctricos, original, en un puesto de mercado muy parecido a los que hoy ofrecen materiales piratas. La casa disquera era Denver, Discos Denver, conocí la música de Rockdrigo González en cassettes grabados por amigos, los cuales llegaron a sus manos luego que el amigo de un amigo logró hacer una grabación bastante modesta del ya de por sí mermado material "original". Un par de años más tarde, luego de haber comprado el "Hecho en México" de el Tri, también en un tendido sobre la banqueta de San Mateo Atenco, este grupo comenzaba a colarse en el main stream y sus discos podían poco a poco irse encontrando en los estantes de los autoservicios. ¿Bajó la piratería y los pudieron apoyar? No lo creo.

La industria del disco apoya a quien vende, sin importar si el talento es nuevo o no, si propone o no.

Hoy el intercambio de música, videos, software, etc. de manera gratuita es una realidad a la cual la industria no ha querido abrir los ojos, empeñándose en frenarla de manera absurda e inutil. Minetras el consumidor siga siendo más creativo que el productor, la piratería, o algo muy parecido a ella, seguirá existiendo.

lunes, 2 de febrero de 2009

Cuando vayas al 2 de Abril, visita Metepec.

02-02-09_1308Desafiando a mi voluntad, abriéndome paso entre los aromas a cesina frita, barbacoa y los excelsos sonidos emanados de CD's con la calidad sonora de Mixup, llegué frente a las puertas batientes del 2 de Abril. Situado en la esquina formada por las calles de Hidalgo y Paseo San Isidro, el legendario lugar conocido por su bebida original, la Garañona, me recibió con un abrazo mural y la camaradería de los parroquianos que lo frecuentan, entre el duranguense emanado de la rocola y los boleros del guitarrista. Verde brebaje de sabor dulzón, cuya esencia me recordó sobre todo las gelatinas setenteras, de supuesto sabor limón, las cuales solía uno exprimir por la mordisqueada esquina de pequeñas almohadillas de polietileno, muy similares a la presentación personal del shampoo Vanart, conocida originalmente como "el remedio de la tía", por sus cualidades curativas, a decir de un amable parroquiano, la Garañona ha ganado ya, desde mediados del siglo pasado, un lugar en la tradición de Metepec. Alguna vez figuró la marihuana en la receta, me aseguraron, hoy sinceramente lo dudo, por los trece pesos que se paga por una ración sencilla, nadie te corre hoy en día ni un toque. Tratar pues de descifrar la receta de la bebida, o bien describirla con precisión, resultaría igual de inútil, por ello prefiero ceder dicha responsabilidad a Marco Aurelio Chávez Maza, cuyo homenaje ha quedado plasmado en las paredes del lugar, justo sobre la barra a manera de respuesta a cualquier pregunta que pudiese surgir.

"Verde consuelo de los bienaventurados y pobres de bolsillo. Bálsamo de los cargadores, los licenciados y los poetas. Verde esperanza que verdemente alumbra con su verdosa flama las entrañas de friolentos y afligidos.
Ardorosa seda verde en la honda lengua.”

“Aperitivo del gozoso, digestivo del doliente, afrodisíaco de los tímidos: ‘Herón, dame otra verdecilla para ponerme garañón’. La que es garañona donde quiera es verde, ¡Y al que no le guste la verde, que se enderece y pida su banderita!”

Entrañable lugar, donde el tiempo transcurre    solo  porque seguramente sabe que tiene que transcurrir, pronto extiende su cobijo externo al calor que del interior se deja sentir al asentarse la garañona en el organismo.

Con una tuve para sentirme inmortal. -Es un excelente digestivo- me había dicho el hombre con quien conversé. De modo que con esa protección herbolaria, salí decidido a no resistirme a la cesina frita. Dos con papas. Así llegaron, así se fueron.

Con el estómago lleno y el espíritu desbordando, me dirigí hacia donde húbose una vez un kiosco, allí, por un peso menos de lo que cuesta una garañona, una venerable mujer, diestra en el arte e irremediablemente también, dio grasa a mi calzado.

Con el sol reflejado en mis pies, di por terminado y satisfecho mi paseo por el 2 de Abril y la ciudad típica de Metepec.

Cuando vayas al 2 de Abril, visita Metepec.

 

viernes, 30 de enero de 2009

¿Populismo?

Aceptando al fin la pulmonía, en medio de absurdos títulos rockeros de ponencias acerca de cómo México habrá de enfrentar la crisis mundial, Felipe Calderón, se lanza a decir ante el mundo que su equipo económico es el mejor del mundo. Ignoro si la cantidad de problemas que ha venido enfrentando desde antes de asumir la presidencia, tanto personales, como inherentes al propio cargo, han logrado al fin ponerlo a la altura (no física evidentemente) de su antecesor, Vicente Fox, lanzándose sin temor a nada, a decir cualquier suerte de incoherencias, sin tener, todavía, un vocero que salga a explicar lo que en realidad quiso decir.

Es probable que dicha afirmación la haya hecho con el solo fin de motivar a su equipo, para que no doblen las manos ante una batalla que a todas luces, los ha rebasado, por la izquierda y por la derecha, e incluso a través. Tal pareciera que sigue pensando que México sigue siendo el país del pueblo ingenuo, que no escucha, que no se fija, que no castiga. El tiempo le dará o le quitará la razón.

Hace algunos días vengo escuchando en la radio un promocional del Partido Verde donde una juvenil voz femenina recrimina a los políticos el no haber aceptado debatir sobre la pena de muerte, misma que dicho partido ha insistido en llevar a discusión al congreso, habiendo ya recibido el apoyo, al menos para su discusión por parte de Acción Nacional y el PRI, partido, este último, en el cual milita el gobernador de Coahuila quien sin pudor alguno, algunos meces hace, declaró que en su estado solo hacía falta definir como habría de aplicarse la pena capital, pues esta ya había sido aprobada por el congreso local. ¿Son estas expresiones verdaderas muestras de preocupación de los gobernantes por la seguridad de la sociedad? Creo, sin temor a equivocarme que no.

La franja de Gaza, constantemente asediada por la fuerza militar de Israel, es políticamente controlada por Hamas, un grupo, que si bien radical, no es ni con mucho el más radical ni el único. Tan es así, que la comunidad internacional apoyó su participación en la política formal del territorio palestino, y este, de algún modo, aceptó. Dicha coyuntura, facilitó sin duda las cosas para el estado judío, pues puso al enemigo rostro, y ubicación, con lo cual, se permitió violar el acuerdo que había suscrito si Hamas daba, por así decirlo, la cara. Dichas violaciones fueron las que provocaron los ataques de misiles "artesanales" sobre Israel, por parte que otros grupos, estos si, más radicales que Hamas. Viendo a su población amenazada, Israel ha respondido con virulencia, ocasionando la más reciente crisis humanitaria en medio oriente.

El viaje de México a la franja de Gaza no ha sido casual, ambas situaciones, la discusión de la pena de muerte en el primero y los ataques por parte del ejército israelí sobre los campos de refugiados palestinos, tienen el pequeño inconveniente de darse a poco tiempo de presentarse períodos electorales.

La extrema violencia que ha sucitado el crimen organizado en México, ha puesto en la mente de los mexicanos la posibilidad de condenar a muerte a los asesinos, secuestradores, y demás delincuentes, en especial aquellos que cometan actos tan deplorables como los mencionados. La sed de justicia insatisfecha, se ha tornado en sed de venganza, por ello, la chispa de la pena capital, ha caido en yerba seca y la flama ahora es grande.

De igual manera, los constantes ataques terroristas desde tiempos remotos en contra del pueblo judío por parte de palestinos, ha hecho de estos, los enemigos predilectos en la mente del pueblo de Israel, por tanto, un bombardeo en contra de aquellos que lanzan cohetes, aun cuando pocos peguen en el blanco, no es cosa poco popular en aquel país de oriente medio.

Ambas sociedades, la mexicana y la israelí tienen razón en clamar justicia y pedir poder vivir en paz y armonía, que no han sido ellos quienes descompusieron el ambiente.

Ambas respuestas por parte de los gobiernos son pues, actos del más lamentable populismo.

¿Qué es entonces populismo? ¿Atender las necesidades básicas de los más pobres, sea con despensas, ayuda económica directa, comedores y servicios médicos y de medicinas gratuitas? ¿O es acaso populismo llevar a cabo o proponer medidas que son populares, es decir del agrado de gran parte de la población, independientemente de si esta es pobre, rica o de clase media?

¿La música Pop (vocablo proveniente de Popular), es del gusto esclusivo de las clases pobres?

Dejo la reflexión en el aire, no sin antes pedir, que ni los ataques, sea del lado palestino a Israel o viceversa, ni las propuestas de pena de muerte, continúen, por el bien de la humanidad toda.

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